Tratar la carcoma en un bajo cubierta: un trabajo que se parece más a la mina que a la obra

Técnico con buzo de protección y máscara con filtros en la mano, cubierto de polvo tras el tratamiento contra la carcoma de un bajo cubierta, sobre el tejado

Hay tratamientos de control de plagas que se hacen de pie, con buena luz y sin mancharse demasiado. El de la carcoma en un bajo cubierta no es uno de ellos. Se trabaja de rodillas, a oscuras, pisando solo sobre las vigas y con la teja a un palmo de la cabeza, y cuando sales al tejado tienes más pinta de minero que de técnico de plagas.

Te enseñamos cómo fue uno de estos trabajos en una vivienda de Asturias, por qué un bajo cubierta es tan complicado de tratar y qué hacemos para que el producto llegue a toda la madera que lo necesita.

Bajo cubierta con vigas, rastreles y tablas de madera antiguas y tabique de ladrillo, con un técnico avanzando por el entramado durante el tratamiento contra la carcoma
Vigas, rastreles y tablas de madera vieja, un tabique de ladrillo y la teja casi encima de la cabeza.

Así es un bajo cubierta por dentro

Un bajo cubierta es el hueco que queda entre el último techo de la casa y el tejado. En las viviendas antiguas casi todo lo que ves ahí es madera: las vigas que sostienen la cubierta, los travesaños, los rastreles donde apoya la teja y, muchas veces, tablas sueltas que alguien dejó allí hace décadas.

Es justo el sitio que le gusta a la carcoma. Madera vieja, sin barnizar, con algo de humedad (en Asturias rara vez falta) y donde nadie entra en años. Cuando por fin alguien sube, lo normal es encontrarse serrín fino debajo de las vigas y la madera picada de agujeritos redondos.

Por qué decimos que parece trabajar en una mina

La comparación no es exagerada. En este bajo cubierta no se podía estar de pie en casi ningún punto, así que todo el trabajo se hizo agachado o de rodillas. Y no se puede apoyar el pie donde quieras: entre viga y viga solo está el techo de la planta de abajo, que no aguanta el peso de una persona.

  • Sin luz natural. Todo se hace con focos de obra que hay que ir moviendo según avanzas.
  • Pasarelas improvisadas. Colocamos tablones sobre las vigas para tener por dónde movernos y dónde dejar el material.
  • Polvo acumulado durante años, que se levanta en cuanto te mueves, junto con la niebla del producto pulverizado.
  • Mangueras y cables que hay que llevar detrás sin engancharlos en cada clavo.
Técnico agachado entre las vigas de un bajo cubierta sin luz natural aplicando el tratamiento contra la carcoma, con un foco de obra sobre un tablón
De rodillas sobre las vigas y a la luz del foco: así se trata la carcoma en un bajo cubierta.

Cómo hacemos el tratamiento contra la carcoma en el bajo cubierta

Lo primero es revisar la madera con calma. Buscamos los orificios de salida, el serrín reciente y las piezas que suenan huecas o se deshacen al pincharlas. Así sabemos hasta dónde llega la infestación y si alguna viga está tan dañada que hay que avisar al propietario de que conviene cambiarla.

Después aplicamos el producto por pulverización en todas las caras de la madera a las que se puede llegar: vigas, travesaños, rastreles y tablas. Es la parte más lenta, porque hay que meterse en cada rincón del entramado y no dejar zonas sin tratar, que es por donde la carcoma vuelve. En piezas gruesas o con galerías profundas el tratamiento se puede reforzar con inyección.

Si la carcoma también ha llegado al suelo, lo tratamos a la vez. En otro trabajo te contamos cómo hicimos el tratamiento contra la carcoma en el parquet y las vigas de un bajo cubierta justo después de acuchillar el suelo. Y si quieres saber más sobre esta plaga, tienes toda la información en nuestra página de control de carcoma.

El equipo de protección no es opcional

Trabajar con biocidas en un espacio cerrado y sin ventilación obliga a protegerse bien. Nuestros técnicos entran con buzo desechable de protección química, guantes y máscara con filtros, y el buzo se tira al terminar. Basta ver cómo sale después de una mañana ahí arriba para entender por qué.

Técnico con buzo de protección y máscara con filtros en la mano, cubierto de polvo tras el tratamiento contra la carcoma de un bajo cubierta, sobre el tejado
Así sale el técnico al tejado después de tratar el bajo cubierta.

También por eso este trabajo lo tiene que hacer una empresa inscrita en el Registro Oficial de Establecimientos y Servicios Biocidas (ROESB). Los productos que funcionan contra la carcoma son de uso profesional y hay que saber cuánto aplicar, cómo y cuándo se puede volver a usar la estancia.

¿Carcoma o termitas?

No es lo mismo. La carcoma deja agujeros redondos en la superficie y serrín fino, mientras que las termitas vacían la madera por dentro y casi no dejan rastro por fuera, a veces con restos de tierra en las galerías. El tratamiento es distinto, así que si tienes dudas es mejor que lo revisemos antes de actuar. Si sospechas de termitas, echa un vistazo a nuestro servicio de control de termitas.

Señales de que tu bajo cubierta tiene carcoma

  • Montoncitos de serrín fino debajo de las vigas o sobre el techo de la planta de abajo.
  • Agujeros redondos de uno o dos milímetros en la madera.
  • Pequeños escarabajos marrones cerca de las ventanas en primavera y a principios de verano, que es cuando salen los adultos.
  • Madera que se hunde o se desmenuza al presionarla con un destornillador.

Si subes al bajo cubierta una vez al año y miras estas cuatro cosas, la detectarás mucho antes de que dañe la estructura.

Preguntas frecuentes

¿Puedo tratar yo mismo el bajo cubierta?

Los productos que se venden al público sirven para un mueble o una pieza pequeña. En un bajo cubierta entero no llegan a toda la madera y los que sí lo hacen son de uso profesional. Además, moverse por las vigas sin saber dónde pisar es la forma más rápida de acabar con un pie atravesando el techo.

¿Hay que cambiar las vigas con carcoma?

No siempre. Si la madera conserva su sección y aguanta, el tratamiento detiene la infestación y la protege. Solo recomendamos cambiar una pieza cuando está tan comida que ha perdido resistencia, y eso lo debe valorar un técnico o un carpintero.

¿Tienes carcoma en el bajo cubierta?

Subimos, lo revisamos y te decimos qué hay y qué hace falta, sin compromiso. Pídenos presupuesto y cuéntanos dónde está la vivienda.

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