Cucarachas
El aviso más frecuente que recibimos en Avilés, y no es casualidad. La combinación de edificios antiguos en el casco histórico —con tuberías y saneamientos de décadas—, la actividad hostelera de la zona del Parche y la humedad característica de la ría crea un entorno muy favorable para su proliferación. Una cucaracha visible casi siempre indica un foco oculto mayor. El tratamiento superficial no sirve: hay que llegar al origen.
Roedores
La herencia industrial de Avilés —naves, almacenes, zonas próximas a la ría— hace que roedores y ratas tengan rutas y refugios bien establecidos desde hace años. En invierno los avisos en viviendas y comunidades se disparan notablemente. Garajes, trasteros, bajos comerciales y edificios con aislamientos deteriorados son los puntos de entrada más habituales.
Picudo rojo
Las palmeras ornamentales de Avilés, tanto en espacios públicos como en jardines privados del extrarradio, llevan años bajo presión de esta plaga. El picudo rojo actúa de forma silenciosa: destruye el interior de la palmera mientras el exterior todavía parece sano. Cuando el problema se hace visible ya suele ser demasiado tarde para salvar el árbol. Los tratamientos preventivos son la única estrategia realmente eficaz, y están disponibles todo el año.
Hormigas
Presentes todo el año pero especialmente activas en primavera y verano. Las viviendas del extrarradio y las urbanizaciones con jardín son las más afectadas, aunque también recibimos avisos frecuentes en locales comerciales y comunidades del centro. No todas las especies de hormiga son iguales: algunas representan un riesgo estructural que va más allá de la simple molestia.
Moscas
Avilés tiene zonas con actividad industrial, hostelería concentrada y puntos de recogida de residuos que favorecen la proliferación de moscas en los meses cálidos. En negocios de alimentación, bares y restaurantes, una infestación de moscas es además un problema sanitario y de imagen. Los tratamientos preventivos antes del verano son la mejor inversión.