Cucarachas
La primera de la lista y, sin duda, la consulta que más recibimos en Gijón. La mezcla de clima húmedo, red de alcantarillado densa y alta concentración de hostelería en el centro, Cimadevilla y El Bibio crea condiciones perfectas. Las cucarachas no son un problema de limpieza: son un problema de infraestructura y temperatura. Tratamos el foco, no solo lo que se ve.
Roedores
Ratas y ratones son más habituales de lo que nadie quiere reconocer en una ciudad portuaria con tanto movimiento industrial y de mercancías. El puerto, los polígonos del sur, los edificios más antiguos de La Arena o El Coto… y en invierno, los avisos se disparan porque buscan refugio. Si hay indicios —ruidos, excrementos, cables mordidos— el problema ya está dentro.
Picudo rojo
Gijón tiene una presencia importante de palmeras en paseos, jardines privados y zonas ajardinadas del litoral. El picudo rojo lleva años extendiéndose por toda la costa asturiana y no distingue entre palmeras públicas y privadas. Es una plaga activa todo el año. Cuando los síntomas son visibles —hojas centrales caídas, olor a fermentación – el daño interior ya es grave. La endoterapia preventiva es el único método realmente eficaz.
Hormigas
Un clásico en viviendas unifamiliares del extrarradio —Somió, Cabueñes, Viesques— y también en bajos y locales del centro. En primavera y verano los avisos se multiplican. Algunas especies de hormiga carpintera perforan madera estructural, lo que va más allá de la molestia.
Chinches
Gijón, como ciudad con oferta turística activa —hoteles, apartamentos, alojamientos vacacionales en la costa—, concentra más casos de chinches de los que se publican. Son una plaga con estacionalidad clara, de primavera a noviembre, y extremadamente difícil de eliminar sin tratamiento profesional. Si hay chinches, hay que actuar con rapidez y método.