Cucarachas
Abren la lista también en Llanes. La actividad hostelera concentrada en el centro histórico —bares, restaurantes, cocinas con mucho movimiento en temporada alta—, los edificios antiguos del casco amurallado y la humedad costera crean condiciones muy favorables. El problema se agrava en verano, cuando la actividad se multiplica y los focos tienen más oportunidades de extenderse. Fuera de temporada, los locales cerrados durante meses pueden convertirse en refugio sin que nadie lo detecte hasta la reapertura.
Picudo rojo
El litoral oriental asturiano es una de las zonas con mayor presencia de picudo rojo en toda la región. Las palmeras del paseo de Llanes, las de los jardines de los hoteles y las de las viviendas particulares frente al mar llevan años siendo objetivo de esta plaga. Su método de actuación es lo que la hace tan peligrosa: entra por la corona, destruye el interior y cuando los síntomas son visibles —hojas centrales caídas, estructura debilitada— el daño ya es prácticamente irreversible. Es una plaga activa durante todo el año, sin descanso invernal. La endoterapia preventiva es la única protección real.
Roedores
La mezcla de núcleo urbano histórico, zonas portuarias, entorno rural inmediato y abundancia de alojamientos y restaurantes hace de Llanes un municipio con presión constante de roedores. En los meses de invierno, cuando el turismo baja y muchos locales reducen actividad o cierran temporalmente, los avisos en interiores aumentan. Las instalaciones que pasan semanas sin uso son especialmente vulnerables.
Carcoma
Llanes tiene un patrimonio arquitectónico extraordinario: casas de indianos, casonas blasonadas, edificios con siglos de historia y una cantidad notable de vigas, entarimados y carpinterías de madera antigua. Todo ese patrimonio es también el hábitat favorito de la carcoma. Su temporada activa va de febrero a septiembre, pero el daño que hace es acumulativo y silencioso. El serrín fino bajo los muebles, los pequeños orificios circulares en la madera o el sonido hueco al golpear una viga son señales de que el problema lleva tiempo activo. Cuanto antes se actúa, más madera se salva.
Chinches
En Llanes, con una densidad tan alta de alojamientos turísticos —hoteles, apartamentos vacacionales, casas rurales, hostales—, las chinches son una amenaza real y recurrente. Su temporada activa va de primavera a noviembre, coincidiendo casi exactamente con la temporada turística. Se desplazan con el equipaje, se instalan en colchones y estructuras de cama y son extraordinariamente difíciles de eliminar sin tratamiento profesional. Para cualquier establecimiento de alojamiento, una detección temprana y una actuación discreta y eficaz son imprescindibles. Una reseña negativa por chinches puede hacer más daño que la propia plaga.