Roedores
El primero de la lista y el que más consultas genera en invierno. Con el frío, ratas y ratones buscan calor y comida en edificios de viviendas, locales de hostelería, colegios y aparcamientos. El centro histórico y los barrios con edificios más antiguos son especialmente vulnerables. Si escuchas ruidos en el falso techo o encuentras indicios de roído, actúa rápido: se reproducen deprisa.
Cucarachas
La humedad característica del clima asturiano las favorece. Aparecen con más frecuencia en cocinas de restaurantes, comunidades de vecinos con tuberías viejas y locales en semisótano. Detectar una cucaracha suele indicar que hay más. El tratamiento debe llegar hasta los focos de anidamiento, no solo a lo que se ve.
Hormigas
Siero tiene una proporción alta de viviendas unifamiliares con jardín, chalets adosados y urbanizaciones con zonas comunes ajardinadas. Ese entorno es el favorito de las hormigas. En primavera y verano los avisos se multiplican, y no siempre se trata de una molestia menor: algunas especies atacan madera estructural o instalaciones eléctricas.
Picudo rojo
Menos palmeras que en la costa, pero las hay, tanto en jardines privados como en zonas ajardinadas de urbanizaciones y espacios públicos de Pola de Siero. El picudo rojo no distingue entre una palmera en primera línea de playa y una en un jardín del interior. El tratamiento preventivo es igualmente necesario y está disponible durante todo el año.
Pulgas
En Siero, con una presencia significativa de viviendas con animales domésticos, jardines y zonas de contacto con fauna silvestre, las pulgas son una plaga más habitual de lo que parece. Su estacionalidad se concentra en verano, pero los tratamientos en interior —especialmente cuando hay mascotas— pueden ser necesarios en cualquier época del año. Un tratamiento superficial sin atacar el ciclo completo garantiza la reaparición.